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Valdeprado del Río

Valdeprado del Río se extiende por 89,3 km2 al este de Valdeolea, en el corazón de la comarca de Campoo.

Mapa del municipio

Lo flanquean el municipio palentino de Aguilar de Campoo, por el oeste, y el burgalés Alfoz de Santa Gadea, por el este; al sur limita con Valderredible y al norte con Las Rozas de Valdearroyo y Campoo de En medio.

Localizado sobre una estructura anticlinal en la que aparecen amplias zonas de calizas y dolomías jurásicas, Valdeprado está atravesado de norte a sur por el emblemático río Ebro, y de este a oeste por su afluente, el río Polla.

El municipio de Valdeprado del Río es el resultado de la unión de las antiguas hermandades de Los Carabeos y Valdeprado: la primera, compuesta por los concejos de Los Carabeos, Los Riconchos y Arcera-Aroco; y la segunda, por los concejos de Hormiguera, Reocín de los Molinos, Sotillo-San Vitores y Valdeprado.

Se trata de dos de las sietes hermandades que, durante el Antiguo Régimen, conformaban la jurisdicción conocida como Corregimiento de Reinosa y Merindad de Campoo.

Mapa de Campoo

Ambas entidades quedaron transformadas en sendos ayuntamientos constitucionales en el año 1822 y decidieron unirse en 1868. Desde 1873 la sede consistorial se encuentra en Arroyal de Los Carabeos. En la actualidad, este municipio está integrado por 16 núcleos de población que habitan 334 personas.

Valdeprado del Río se precia de custodiar un excelente muestrario de arquitectura religiosa, que incluye el emblemático santuario de Montesclaros, cuya Virgen fue declarada patrona de la Merindad de Campoo a comienzos del siglo XVIII y todavía es objeto de gran devoción popular.

También son de reseñar las ermitas románicas de Aldea de Ebro, pueblo declarado Conjunto Histórico, y las iglesias dedicadas a Santa María situadas en Barruelo y Valdeprado del Río.

Ermita de la Aldea de Ebro

Historia

Los restos de un castro en Sotillo y una estela encontrada en la ermita de San Pantaleón de Arcera evidencian la presencia humana en los territorios del actual municipio de Valdeprado del Río en época protohistórica.

En la época romana, en las inmediaciones se fundó la ciudad de Iuliobriga, el asentamiento más importante que hubo en el anterior territorio de los cántabros y se plantea que el área de Los Carabeos era atravesada por la vía que comunicaba esta ciudad con el valle del Ebro.

En torno al segundo milenio empezaron a formarse una serie de asentamientos permanentes en los territorios de Valdeprado.

Una de las referencias más antiguas atañe a Santa Eulalia de Los Carabeos, incluida en la relación de iglesias dependientes de San Román del Moroso, que la reina Urraca dona a Santo Domingo de Silos en 1119. Hacia 1232 constan expresamente los concejos de ?Caraveo?, ?Río Concho? y Arcera/Aroco en el Fuero Apócrifo de Cervatos, datado falsamente en el año 999.

En el S. X, durante el reinado de Alfonso III de Asturias, Valdeprado del Río y su entorno figuran integrados en una demarcación territorial denominada Campo Pau. Ya en 1183, en una donación que el rey Alfonso VIII de Castilla hizo al obispo de Burgos, la comarca fue registrada como Campoo, denominación que pervivirá hasta la actualidad.

Hacia el S. XIII figura incluida dentro de otra llamada ?Peñas de Amaya hasta el mar?, que engloba también a las Asturias de Santillana, Liébana y Pernía. Un siglo más tarde, en el Becerro de Behetrías, de 1351, este territorio consta dentro de la merindad castellana de Aguilar de Campoo.

Entretanto, en el territorio de Valdeprado se articularon una serie de concejos que en los siglos XIV y XV se agruparon en dos hermandades: Los Carabeos y Valdeprado. La primera estaba integrada por los concejos de Los Carabeos, con los barrios de Arroyal, Barruelo, Berzosa, Cantinoria, La Piedra y San Andrés; Los Riconchos, con los barrios de Aldea de Ebro, Bustidoño, Laguillos, Malataja, Mediadoro y Santiago; y Arcera-Aroco.

La Hermandad de Valdeprado, articulada en 1503, estaba compuesta por los concejos de Hormiguera y barrio de Candenosa (esta aldea a veces aparece como concejo); Reocín de los Molinos; Sotillo-San Vitores; y Valdeprado, con los barrios de El Campo, El Corral, Monasterio, Penilla y La Revilla. Se han conservado las ordenanzas que regulaban el funcionamiento de Los Carabeos.

Éste contaba con tres regidores, unos para Arroyal, otro para Barruelo y otro para San Andrés; un fiel o diputado; nueve ?nombrados?, que constituían junto a los regidores una junta especial del concejo; y una serie de jueces. Las juntas eran anuales y se celebraban en el sitio llamado el Rebollo.

Respecto del valle de Valdeprado, se conservan las ordenanzas del concejo de Sotillo-San Vitores. Aquí también había regidores, pero se ignora si existían fieles.

En los territorios había otras hermandades: Campoo de Enmedio, Campoo de Suso, Campoo de Yuso, Valdeolea y Cinco Villas, y todas tenían una organización similar. En cada una de ellas se elegía anualmente a un procurador síndico general, vocal nato en las juntas del Ayuntamiento General de la Merindad de Campoo en la villa de Reinosa.

Dicho oficial era también presidente de la Junta de Hermandad, compuesta por los regidores y fieles-diputados de los concejos. El procurador síndico general, los regidores y fieles celebraban una junta anual presidida por el corregidor de Reinosa en la cual elegían a los procuradores síndicos, los alcaldes de la Santa Hermandad y, desde 1766, a los diputados de abastos y personeros síndicos del común, cargos instituidos por Carlos III.

En la Hermandad de Los Carabeos las reuniones se celebraron hasta 1757 en enero y a partir de entonces en octubre; se desarrollaban en el paraje conocido como Campo de Hermandad o prado de Pramorgado. En el caso de Valdeprado, tenían lugar en marzo junto a la ermita de San Juan.

Durante el Antiguo Régimen las siete hermandades, la villa de Reinosa y Valderredible formaron parte de la jurisdicción conocida como Corregimiento de Reinosa y Merindad de Campoo. Ésta se incluía a su vez en el partido de Palencia, de la provincia de Toro, circunscripción fiscal surgida en torno al año 1500.

Tras la llegada al poder de la dinastía de los Borbones se trató de generalizar y uniformizar la división territorial del Estado, creando intendencias que reunieran las funciones de justicia, policía, finanzas y guerra. Tras varios reajustes quedaron reducidas a 22 en 1749. En las primeras décadas del S. XIX esta zona conoció diversos cambios: en 1803 se suprimió la provincia de Toro y en 1806 el partido de Reinosa quedó incorporado a la provincia de Palencia.

Entre 1810 y 1813 formó parte de la prefectura de Santander; de 1814 a 1822 pasó a la provincia de Palencia; 1822 quedó incluida en la provincia constitucional de Santander; y entre 1823 y 1833 volvió a formar parte de la provincia de Palencia. Finalmente, en noviembre de 1833 se incorporó definitivamente a la provincia de Santander.

A nivel local, en 1822 se formaron los ayuntamientos constitucionales de Los Carabeos y Valdeprado. En marzo de 1868 se unificaron ambos municipios: la capitalidad recayó en un primer momento en Valdeprado, hasta que en el año 1873 fue definitivamente trasladada a Arroyal de Los Carabeos. Pertenece desde sus orígenes al partido judicial de Reinosa.

Personajes

Juan Antonio Álvarez González de Arenales.

Nació en San Andrés en 1763. Ingresó muy joven en el Ejército, pasando del Regimiento de Burgos al Regimiento Fijo de Buenos Aires hacia 1784. Tras prestar sus servicios a la Corona, se unió en 1809 a los insurgentes y se convirtió en uno de los principales líderes militares de la Independencia, combatiendo en la zona de los Andes, parte del tiempo junto al coronel José San Martín.

Entre las gestas bélicas que protagonizó se cuenta la batalla de La Florida (1814). Arenales llegó a ser gobernador intendente de la provincia de Cochabamba (1814) y gobernador y capitán general de la provincia de Salta (1823). Falleció en Moraya (Bolivia) en 1831.

Arqueología

Uno de los elementos arqueológicos más notables recuperados en Valdeprado del Río es una estela con una serie de grabados en forma de laberinto localizada en la ermita de San Pantaleón de Arcera ?está depositada en el Museo Regional de Arqueología y Prehistoria de Santander-. Asimismo, en Sotillo se ha identificado un castro en una montaña que presenta un foso con terraplenes.

En cuanto a arqueología romana, en San Vitores y Hormiguera se ha localizado dos términos augustales que separaban el territorio de Julióbriga del de la Legio III Macedonia asentada en Herrera de Pisuerga. Además, hay restos de necrópolis medievales en Arcera, Arroyal, Barruelo, San Andrés, Aldea de Ebro, Valdeprado y San Pantaleón de Arcera (aquí también se encontraron restos de una iglesia destruida).

Arquitectura religiosa

Entrada de la iglesia en Montesclaros

Uno de los complejos religiosos más importantes de Valdeprado es el santuario de Montesclaros, situado al norte del municipio, en una ladera del monte Somaloma, junto al límite con Las Rozas de Valdearroyo.

Su origen se remonta a una construcción rupestre de los siglos VIII-IX. En 1217, merced a una decisión de Fernando III, se puso bajo el patronazgo real. Hacia 1677 empezó a levantarse la iglesia actual, haciéndose responsable de las obras Alonso del Pozo, cabeza de la comunidad de dominicos procedente de las Caldas de Besaya, que ocupó Montesclaros en 1686, en virtud de una disposición de Carlos II.

El templo tiene planta de cruz latina de una nave con capillas laterales y el crucero está cubierto por una cúpula clasicista. Presenta una espadaña a los pies y dos portadas barrocas de los siglos XVII y XVIII.

En la cripta se conservan los restos más antiguos: se trata de una cueva y una capilla de ábside cuadrado que recibe la luz por una estrecha ventana sogueada de aires asturianos; en los muros se trazaron líneas rojas que aparentan un muro de sillares cuyo interior está adornado con estrellas y una cruz patada; el altar presenta relieves mozárabes.

Aloja dos sarcófagos, uno de ellos con una inscripción en castellano fechada en 1385. El retablo mayor es historicista. Basado en los modelos platerescos, fue construido en 1892 y aloja la imagen de la Virgen de Montesclaros, una figura gótica datada en el siglo XIV. En la actualidad ha de señalarse en particular que en las dependencias de este santuario se conserva una de las mejores colecciones de entomología de la comunidad autónoma.

Además de este santuario, Valdeprado custodia diversas muestras de arquitectura románica de interés. Se trata de los templos de Santa María de Barruelo, Santa Cruz de Arcera y San Juan Bautista de Aldea de Ebro. La iglesia de Santa María de Barruelo fue fundada en 1264 y ampliada en los siglos XVII-XVIII.

Atesora un singular mural ejecutando en el lado del evangelio que representa una última cena; sus rasgos estilísticos llevan a datarlo a mediados del siglo XVI. Asimismo, el presbiterio presenta una decoración geométrica de grandes bandas de color; en las enjutas del arco triunfal se ha identificado una representación mural gótica de la Anunciación. Custodia un retablo mayor rococó datable hacia 1785.

Santa Cruz de Arcera es un templo de finales del XII, principios del XIII, con planta y ábside rectangulares. El retablo mayor fue ejecutando hacia 1670, en fases cercanas al prechurrigueresco. La hornacina central aloja un Calvario de la segunda mitad del XVI, que acusa la influencia de Berruguete.

En cuanto a San Juan Bautista de Aldea del Ebro, lo más singular de este templo, reformado en 1835, es una espadaña exenta con un arcosolium abierto bajo la escalera de acceso al campanario. En esta misma localidad se encuentra la ermita románica de Dondevilla.

También son interesantes Nuestra Señora del Rosario de Arroyal de los Carabeos y Santa María de Valdeprado del Río. La primera llevaba la advocación de San Miguel hasta su reconstrucción a mediados del XVII (en uno de los claves del ábside de la capilla mayor consta el año 1640).

Su retablo mayor presenta elementos estilísticos que llevan a proponer el año 1730. La imagen titular fue comprada en 1756 en Burgos al escultor Manuel Benigno Romero.

Por último, Santa María de Valdeprado del Río aparece documentada en 1163; no obstante, su aspecto actual se debe a una serie de reformas acometidas en los siglos XVI y XVII. El retablo mayor de Santa María de Valdeprado del Río es una destacada obra romanista encargada hacia 1570 que se atribuye al maestro trasmerano Juan de Sobremazas.

Arquitectura civil

Las antiguas viviendas de los núcleos de Valdeprado resultan de especial interés estético y etnográfico. Se trata de construcciones de planta rectangular y tejado a dos aguas, levantadas en piedra, sobre todo arenisca y toba, material empleado en el cierre de paramentos de entramado de madera recubierto de argamasa y cal.

Es frecuente que la vivienda se sitúe en la parte delantera y el pajar y la cuadra en la trasera, a modo de calefactor. Atendiendo al reparto por alturas, las cocinas y el establo se sitúan en los pisos bajos y las habitaciones y alcobas y el pajar en el segundo.

En cuanto a las características físicas de sus fachadas, son de reseñar aquellas casas enmarcadas por hastiales de sillares sin solana, la mayor parte con tabiques de imprentones y ventanas de madera en el piso superior. No obstante, a partir del XIX se hace frecuente la presencia de solana y balcones.

Arqueológica industrial

Existe constancia documental de la presencia de molinos maquileros en los cursos de los ríos Ebro y Polla a su paso por Valdeprado a lo largo de la Edad Media y Moderna. A partir de uno de estos ingenios, el molino de El Lanchón, situado en Arcera, se construyó hacia 1844 una fábrica de harinas que todavía se mantiene en pie y se extiende por una superficie de 118 m2.

Recursos naturales

Cascada - Río Polla en la Poza de Reocín los molinos

Valdeprado se encuentra sobre una estructura anticlinal en la que aparecen amplias extensiones de calizas y dolomías jurásicas con fósiles de belemnites. El municipio está atravesado en dirección sureste por el río Polla y recibe al norte, en las inmediaciones de Laguillos, al río Ebro.

Las aguas de este emblemático curso proceden de un inmenso embalse que en su capacidad máxima llega a cubrir 6500 ha y se extiende entre la comarca burgalesa de Las Merindades y los municipios cántabros de Campoo de Yuso, Campoo de Enmedio y las Rozas de Valdearroyo.

Tanto el tramo del Ebro que corresponde a Cantabria como el pantano están propuestos Lugar de Importancia Comunitaria de la Red Natura 2000 ?el embalse está declarado Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA).

Fauna y flora

Uno de los espacios más interesantes de Valdeprado del Río es el quejigal que crece en San Vitores, al sur del curso del Polla. Se encuentra por debajo de los 1000 m y se asienta sobre calizas microcristalinas y dolomías y calizas dolomíticas jurásicas.

El quejigo que lo puebla (o roble enciniego) es de tipo marcestense, ya que sus pequeñas hojas se secan en otoño, pero permanecen hasta que sale la nueva hoja en primavera. La masa de estas formaciones es muy cerrada y en ella se dan el espino cerval, el arce menor, el grosellero, varias madreselvas y el cerecillo de Europa. Alrededor crecen el espino negro, los escaramujos y la morrionera, y en las zonas más degradadas, las salvia y los abrojos.

También de interés son el hayedo de Montesclaros, rodeado de escobas y brezo arbóreo, y el hayedo de Hormiguera, uno de los más meridionales de Cantabria. En éste se pueden ver el álamo temblón, el mostajo y el serbal de cazadores. Asimismo, en la zona calcárea que se extiende entre San Andrés y Arcera crece un singular arbusto espinoso de flores amarillas conocido como aulaga.

En cuanto a especies animales, proliferan el lobo, el jabalí, el tejón y el corzo. Atendiendo a las aves, pueden observarse la chova picoamarilla y la piquirroja, el vencejo real, el cuervo, el gorrión chillón, el escribano montesino y el colirrojo tizón en las laderas rocosas; el camachuelo común, el pinzón común, el carbonero garrapinos, el papamoscas cerrojillo, el chochín, el mosquitero común, la curruca capirotada, la lavandera común y cascadeña y el mirlo acuático en los bosques que flanquean los cursos fluviales; y la urraca, el jilguero, el acentor común, el estornino negro, el alcaudón real, el trepador azul, el mirlo, el zorzal charlo y el escribano cerillo, en los robledales.

Por último, ha de señalarse que hay un coto de cangrejo, llamado La Ferrería. Comprende un tramo del río Ebro que discurre entre Valdeprado del Río y Las Rozas de Valdearroyo, desde el puente de la ferrería (en las cercanías del santuario de Montesclaros) hasta los sifones de Arroyo.

Población

A la hora de conocer los datos de población de Valdeprado en el siglo XVIII se cuenta con dos emblemáticos estudios: el Catastro de Ensenada, de 1752, en el cual aparecen 1442 habitantes; y el Censo de Floridablanca, de 1787, en el que constan 1204.

En 1857, en el primer censo moderno realizado en España a cargo de la Junta Nacional de Estadística, se consignan 2066 vecinos en los dos ayuntamientos entonces existentes.

En cuanto a la evolución de la población a lo largo del siglo XX, ésta describe una curva descendente. Así, mientras en 1900 se registran 2631 habitantes, en 2000 la cifra era de solo 312 (esto es una disminución del 88%). Las mayores pérdidas se produjeron a partir de los años cincuenta, merced a la emigración a regiones más industrializadas, sobre todo al País Vasco. En 2004 viven en Valdeprado del Río 334 personas. Atendiendo al perfil de los vecinos, predominan los adultos con una edad media de 54 años y una tasa de dependencia general del 87,9 %.

Economía

El sector terciario se sitúa a la cabeza en economía de Valdeprado del Río, dando trabajo a un 51,7% de la población activa. El secundario emplea al 24,7% y el primario se sitúa en el último lugar, con un 23,6%.

Ganadería y agricultura.

Atendiendo al tipo de explotación, según el censo agrario de 1999, de una superficie total de 8.700 ha, 2.824 eran tierras dedicadas al aprovechamiento forestal, 5.094 eran pastos permanentes y 20 ha se dedicaban al cultivo de herbáceos.

En cuanto a la ganadería, el mismo censo informa de que la mayor parte de las explotaciones eran de bovino (sobre todo vacuno de raza frisona, introducida en la comarca en la década de los sesenta) y en menor cantidad de ganado equino y ovino. En cuanto a la cuota lechera de este municipio, ésta fue de 8.313 kg para las campañas 2000/2001, 2001/2002 y 2002/2003, asignadas a una única explotación.

Industria.

La industria da trabajo a un 9% de la población activa de Valdeprado.

La mayor parte de los establecimientos fabriles de la comarca se concentran en Reinosa y el vecino municipio de Valdeolea. La primera localidad ha sido, a lo largo del s XX, uno de los centros industriales emblemáticos de Cantabria y todavía cuenta con una gran fábrica, Sidenor.

La capital de Valdeolea, Matamorosa, aloja el complejo Cementos Alfa, propietaria de la cantera del paraje del Portalón, en Valdeprado. La construcción, otra importante fuente de empleo de este sector secundario, ocupa un 15,7% de los vecinos activos del término.

Servicios.

Los servicios se han convertido en la segunda fuente de trabajo en este municipio, que pone en valor su rico patrimonio artístico y cultural, destacando, entre otras actuaciones, la rehabilitación de las antiguas escuelas de Arroyal como albergue de turismo rural.

Es de resaltar la importancia del santuario de Montesclaros como principal reclamo de Valdeprado del Río, tanto de peregrinos del entorno de Campoo como de otros lugares de España.

Etnografía y folclore

Fiestas populares.

El santuario y la imagen de Montesclaros generan la mayor parte de las devociones de Valdeprado de Río.

Montesclaros.

Según la tradición, la imagen de la Virgen de Montesclaros fue escondida por los cristianos en tiempos de la expansión militar del Islam por Europa, en las primeras décadas del s VIII.

La leyenda dice que, tras ser puesta a salvo en una cueva de Somaloma, la figura fue localizada por un toro, que se separó del rebaño al que pertenecía y condujo al pastor encargado de vigilarlo hasta la gruta en que se encontraba.

En 1721 la Virgen fue declarada patrona de la Merindad de Campoo, y en 1964 los 11 representantes de los municipios de la comarca entregaron el bastón de mando a la figura de madera como símbolo de la vinculación de sus territorios (en 1967 tuvo lugar la coronación canónica de la imagen).

Este significado se escenifica en dos celebraciones: la primera tiene lugar el segundo domingo de septiembre: ?Fiesta de los procuradores?, que consiste en un encuentro de los alcaldes de los once términos en el santuario; la segunda celebración acontece el día 8 de diciembre: ?Sermón de la peseta?, que vuelve a contar con la presencia de los once regidores, que en esta ocasión participan en un oficio y más tarde, en el curso de una reunión en la casa consistorial de Reinosa, reciben una moneda de manos del superior de la comunidad religiosa.

El último domingo del mes de mayo se organiza una peregrinación al santuario, llamada el ?Día de la Rosa?, denominada así porque es costumbre comprar esta flor a fin de que pueda ser bendecida durante una misa celebrada en el templo.

San Bartolomé.

Esta fiesta tiene lugar el 24 de agosto en el marco de la bella localidad de Aldea de Ebro.

También son importantes las fiestas de Santa Marina, que se celebra el 18 de julio, y Nuestra Señora de las Nieves, el 4 de agosto.

El manantial de Aldea de Ebro.

Existió en Aldea de Ebro un pequeño establecimiento balneario surgido en torno a un manantial conocido ya en 1875, que sobrevivió hasta principios del siglo XX.

El complejo contaba con una bolera y un parque y estaba formado por una galería de baños con varios espacios dotados con bañeras y otro destinado a los huéspedes.

Sus aguas eran claras y su sabor ligeramente dulce y olor a hidrógeno sulfurado.

Carnavales.

Los zamarrones

En el pasado se festejaban el Los Carabeos dos jornadas distintas: el domingo anterior al miércoles de ceniza, llamado Domingo Gordo, y el martes siguiente, o día de San Antruido.

El primer día los participantes se dedican a pedir por las casas con lo que preparar una cena y el segundo formaban comparsas que entonaban coplas satíricas.

En ambas ocasiones intervenían danzando los ?zamarrones?: jóvenes disfrazados con caretas y ropajes blancos, adornados con detalles de colores que portaban campanos atados a la cintura, un vergajo de cuero y una pértiga con la que se ayudaban a desplazarse.

Gastronomía.

Lechazo asado.

La cría de la oveja sacrificada al mes de nacer es conocida popularmente como lechazo o lechal. Al haberse alimentado exclusivamente con la leche de la madre, su carne es tierna, pues acumula mucha grasa.

Asarlo es la más popular y sencilla manera de prepararlo, pues no requiere más que la pieza de animal y grasa con que untarla. Durante el proceso habrá de prestarse atención y mantener la humedad en el horno.

Texto publicado por el Diario Montañés para el ayuntamiento de Valdeprado del Río